IAPares y Nones
Meson De La Estrella 122, Cusco 08002, Peru
0:00-6:00, 8:00-24:00

14 establecimientos autorizados por MINCETUR
El acceso a casinos físicos está restringido a mayores de 18 años. Es obligatorio presentar documento de identidad vigente en todos los establecimientos. Más información
Cusco es, para millones de viajeros de todo el mundo, el destino que justifica un vuelo de veinte horas. La ciudad que fue el ombligo del mundo para los incas —Qosco en quechua significa exactamente eso— conserva en sus calles empedradas, en los muros de piedra perfectamente ensamblada y en el Qorikancha el eco de una civilización que durante dos siglos dominó el continente sudamericano.
Lo que sorprende a muchos visitantes cuando llegan por primera vez a Cusco es descubrir que la ciudad no vive anclada en ese pasado glorioso. Es una metrópoli regional activa, universitaria, con aeropuerto internacional y uno de los mayores volúmenes de turismo del Perú. Y tiene, con sus quince casinos autorizados por MINCETUR, el circuito de juego más denso del sur del país.
La respuesta es simple: el turismo. Cusco recibe anualmente más de dos millones de visitantes, cifra que la convierte en el destino turístico más visitado del Perú después de Lima. Esos visitantes —que provienen de más de cien países— llegan por Machu Picchu, por el Valle Sagrado, por el Camino Inca, por el Sacsayhuamán. Se quedan varios días. Y buscan entretenimiento para sus noches.
Los casinos en Cusco cubren esa demanda de manera eficiente. Quince establecimientos distribuidos principalmente en el Centro Histórico y en los barrios de San Blas, Santiago y Wanchaq ofrecen desde el slot clásico hasta las mesas de blackjack de alto mínimo para el jugador premium.
Hay algo genuinamente extraordinario en entrar a un casino en Cusco después de haber pasado la tarde en el Qorikancha o en el mercado de San Pedro. El contraste entre la piedra inca milenaria de las calles y las luces LED de los slots modernos no es choque sino superposición: Cusco ha aprendido a ser simultáneamente pasado y presente.
Los quince casinos de Cusco tienen perfiles variados. Los del Centro Histórico, en los alrededores de la Plaza de Armas y el Barrio de San Blas, atienden principalmente a turistas internacionales: tienen personal que habla inglés y algunos portugués, y ofrecen información sobre los juegos en varios idiomas. Los de Wanchaq y los barrios más residenciales tienen un público más local, con una atmósfera diferente y mesas de mínimos más accesibles.
Jugar blackjack en Cusco a más de 3,400 metros de altitud tiene algo de hazaña personal para muchos visitantes. La aclimatación al soroche —el mal de altura— es el primer reto que Cusco plantea a sus visitantes, y hay jugadores que recuerdan su primera visita al casino de Cusco como esa noche en que ya podían caminar sin dificultad y decidieron celebrarlo con una partida de 21.
El blackjack es, junto con las tragamonedas, el juego más popular en los casinos en Cusco. La variante americana y la europea coexisten en varios establecimientos, adaptándose a la preferencia del jugador internacional. El póker también tiene presencia notable, con algunos casinos dedicando salas específicas a torneos de Texas Hold'em que atraen tanto a locales como a turistas con experiencia en el juego.
Los catálogos de tragamonedas en los quince casinos de Cusco son especialmente variados. Varios establecimientos han incorporado slots con temáticas peruanas y andinas —los incas, Machu Picchu, la coca, los colores del Inti— que resultan particularmente populares entre los turistas internacionales que encuentran en esos juegos una extensión temática de su experiencia cultural en la ciudad.
Los jackpots progresivos, los slots de cinco rodillos con bonificaciones múltiples y las máquinas interactivas de última generación están presentes en la mayoría de los casinos cusqueños.
Los quince casinos en Cusco operan bajo el paraguas legal de la Ley N° 27153 y la Ley N° 27796, con inspecciones periódicas del MINCETUR. La Dirección Regional de Cusco del ministerio tiene presencia activa en la ciudad, lo que se traduce en un nivel de cumplimiento alto. Los establecimientos exhiben sus autorizaciones, certifican sus equipos y cumplen con los protocolos de juego responsable.
La vida nocturna de Cusco es legendaria entre los viajeros que han pasado más de dos días en la ciudad. La calle Procuradores, el Barrio de San Blas, la Plaza Regocijo: todo Cusco parece estar en las calles cuando cae la noche. Los casinos en Cusco son una de las opciones de esa noche cusqueña: más tranquilos que los bares de la Procuradores, más cálidos que el hotel, perfectos para el viajero que quiere emoción sin ruido.
Cusco de día es un viaje al pasado. Cusco de noche, con sus quince casinos encendidos, es el presente vibrante de una ciudad que no se detiene.